La familia es un laboratorio de experimentación en el que el ser humano aprende a desarrollar todos sus talentos y habilidades. Es el medio donde se prepara a el individuo por su autonomía y el éxito personal y social.
Con la familia experimentamos la vida. Es el motor que debe generar la energía necesaria para que cada persona pueda manifestarse en su máximo esplendor.
Por eso los padres debemos sembrar para permitir que nuestros hijos se desarrollen con plenitud.
ESTA, QUE ES UNA TAREA QUE SE REALIZA DESDE
LA EFECTIVIDAD, NO SIEMPRE RESULTA SENCILLA.
Los mismos vínculos de estimación intervienen como trampas; pues las nuestras actitudes, nuestras decisiones no siempre favorecen algunos resultados.
Muy a menudo, los padres nos cuestionamos que hacer o como dar respuesta a las diferentes situaciones que los hijos plantean, en función de la edad, de las relaciones familiares, de su personalidad, etc,.